Tres maneras distintas de contar el mismo lugar: dos cabañas de madera y quincha, un dormitorio, una laguna sagrada y un hostal donde pasan cosas, a 50 metros del Tayrona. Las tres usan sus fotos reales y están pensadas para verse bien en un celular con señal de la Troncal.
Los precios que aparecen son cifras de muestra para ver el diseño. Al final de esta página está la lista de lo que hay que confirmar antes de construir.
Editorial y tranquilo. Primero el material: la cabaña, el techo de palma, la quincha. Los precios impresos, la ruta en cuatro pasos y una sola forma de reservar.
Afiche. La fogata, la música, los talleres y el DJ, con tiquetes para lo que pasa cada semana. Para la gente que ya los sigue en Instagram.
Guía de naturalista. Un mapa dibujado de la ruta, los habitantes (el mono, el perro, la laguna) y las cabañas como fichas. Para quien viene por el río y el silencio.
Construir sobre la A y traerle de la B el bloque de tiquetes para los talleres y las noches. La A es la que mejor vende una cabaña a alguien que compara precios, y la que menos se parece a los 25 sitios de la zona que revisamos.
Revisamos los sitios de 25 alojamientos entre Mendihuaca y Palomino. Casi todos hacen lo mismo: una foto de selva o playa a pantalla completa, un título blanco centrado en letra cursiva, un botón "Book now" que manda a un motor externo y la palabra "paraíso". Solo uno de los 25 muestra el precio en la portada. Dos tercios no dicen cómo llegar.
Datos tomados de Booking.com (9,3 sobre 10 con 4 reseñas, distancias, horarios), Instagram @dospeladas (11,1 mil seguidores) y las fotos de la carpeta compartida. Septiembre de 2026.